Un sueño hecho realidad
La historia del Bilbao Basket Berri comenzó no hace mucho, concretamente el 7 de marzo de 2000. Desde esa fecha, y en apenas cuatro temporadas, el club rojillo ha conseguido pasar de jugar en Leb-2 a enfrentarse a los más grandes del baloncesto estatal en la segunda mejor liga del mundo. Fueron un grupo de personas muy vinculadas al deporte de la canasta en Bizkaia los que se decidieron a emprender un nuevo proyecto para volver a situar a Bilbao en el mapa del baloncesto. En esa mencionada fecha, aquellos entusiastas se embarcaron así en un apasionante, aunque también difícil, aventura; la de consolidar un proyecto de futuro que a día de hoy ya está asentado y del cual todos disfrutamos. El primer paso fue confeccionar un equipo con el cual salir a la luz y éste salió a las canchas de la Leb-2 en la temporada 2000-01.
2000-2001
Primera toma de contacto con la competición
La temporada 2000-01, en la que el club salió a la luz en LEB-2, resultó bastante regular en el aspecto deportivo, ya que el equipo peleó en la parte baja de la tabla durante toda la temporada culminando la liga regular en décimo tercera posición, con diez partidos ganados y veinte perdidos. Los entrenados por aquel entonces por Pedro Zorrozua, tras ser Txutxo Sanz el primer entrenador en la historia del equipo, tuvieron que disputar un play off por la permanencia que era vital para el devenir y el futuro más inmediato del club rojillo. El objetivo fue evitar el descenso a la Liga EBA y, aquella eliminatoria contra el Baloncesto Alcalá, se acabó solventando por la vía rápida con un 3-0 esclarecedor:
-18-04-2001: Bilbao Berri-Baloncesto Alcalá: 78-69
-20-04-2001: Bilbao Berri-Baloncesto Alcalá: 85-76
-25-04-2001: Baloncesto Alcalá-Bilbao Berri: 89-93
2001-2002
Llegan los primeros éxitos
“Optamos a los play off de ascenso porque este grupo humano garantiza esta ambición. Tendremos espectáculo y resultados con una plantilla que tiene una fe absoluta en sus posibilidades y con un presupuesto ambicioso, acorde a los objetivos del club y gracias a la ayuda institucional. Nuestra otra meta es llegar a los mil socios y a los dos mil espectadores de media en La Casilla para aspirar a que Bilbao y Bizkaia vuelvan a tener un equipo en la elite". Con estas ambiciosas palabras del presidente, Jon Arrinda, dio comienzo la campaña 2001-02. Un discurso ante la prensa y el propio equipo, el día de la presentación, que resultó profético pues fue una temporada en la que se consiguió el título de campeón de la Leb-2 y el consiguiente ascenso, además de la Copa.
Hubo una renovación casi total en el equipo comandado por Txus Vidorreta en el banquillo. Ese año, llegaron jugadores que quedarán para siempre en el recuerdo de los aficionados como Lucho Fernández, Javi Salgado o Mark Poag, aparte de la continuación en el proyecto de Patrick o Xabi Madina. En definitiva, un equipo que se proclamaría campeón de la liga regular con 23 partidos ganados y sólo siete perdidos. Pero estos números servían para poco si no se prolongaba la gran trayectoria del equipo estando acertados en los play off y aprovechando el factor cancha que se habían ganado. Para empezar, en cuartos de final, a los rojillos les tocó lidiar con el Rayet Guadalajara, eliminatoria que se saldaría por la vía rápida:
-28-04-2002: Basket Bilbao Berri-Rayet Guadalajara: 91-78
-30-04-2002: Basket Bilbao Berri-Rayet Guadalajara: 93-83
-06-05-2002: Rayet Guadalajara-Basket Bilbao Berri: 64-88
Era curioso, justo un año antes, los bilbaínos habían luchando por mantenerse vivos en la competición y, en su segundo año de existencia, se iban a jugar el ascenso a la división de plata contra La Palma, ex equipo de Txus Vidorreta. Los canarios, cuartos en la liga regular, se habían visto obligados a disputar un quinto partido en su eliminatoria de cuartos contra el Aguas de Calpe y vinieron a Bilbao a por todas:
-15-05-2002: Basket Bilbao Berri-La Palma: 87-85
-17-05-2002: Basket Bilbao Berri-La Palma: 95-81
-20-05-2002: La Palma-Basket Bilbao Berri: 111-103
-22-05-2002: La Palma-Basket Bilbao Berri: 72-79
No le hizo falta a los rojillos el quinto y definitivo partido en La Casilla porque solventó la eliminatoria en el Pabellón de Miraflores de La Palma. Una victoria que suponía el ascenso a la Liga Leb, el primer deseo expresado por el presidente Jon Arrinda el día de la presentación. Fue un paso más que abría un nuevo capítulo de la historia de este club y que los aficionados bilbaínos acogieron con gran alegría y esperanza. De hecho, no fueron pocos los que se acercaron hasta el aeropuerto de Loiu para recibir al equipo que se había ganado una plaza en la división de plata del baloncesto estatal.
Una vez cumplido el primer objetivo, el equipo, lejos de conformarse, quería hacerse con el título de Leb-2, que deberían de disputar al Tarragona de Charly Bennet, Chus Aranda o Gaby Ruiz, el otro equipo que había conseguido el ascenso tras deshacerse del Redcom Porriño (3-0) y del Gandía (3-2) en unas apretadas semifinales. La final se disputaría a dos partidos de ida y vuelta y ahí los de Vidorreta demostraron ser mejores además de contar con un punto más de ambición. Por aquello del factor cancha a favor que el Bilbao Basket se había ganado en la liga regular, el primer partido se celebró en el Pabellón Municipal El Serrallo de Tarragona (25-05-2002) y ahí el resultado ya fue favorable para los rojillos trayendo a Bilbao un 87-92 con una actuación estelar de Poag (25 puntos, 7/9 en triples). El partido de vuelta, ya en La Casilla (31-05-2002), fue una fiesta que fue a más conforme se confirmaba la victoria de los pupilos de Txus Vidorreta por un apretado 94-91. El Bilbao Basket había convertido en el campeón de Liga, el segundo título en su palmarés.
El primero llegó tres meses antes y ante el mismo rival. Acogía Bilbao la segunda edición de la Copa Leb 2, que resultó ser un éxito de público y organización con una ciudad volcada con el evento. El Alcalde recibió a todos los participantes en el Ayuntamiento, acto al que acudieron diferentes personalidades del baloncesto, entre la que destacó la asistencia de José María Rojo, vicepresidente de la FEB. Además, más de tres mil personas acudieron a La Casilla a presenciar los partidos contagiados por el juego aguerrido de los jugadores bilbaínos. Con este panorama, el Bilbao Basket no defraudó y, tras superar al Calpe 80-66 en la semifinal, se midió al equipo tarraconense, que llegó a la gran final tras superar al Rayet Guadalajara 73-68. Los dos mejores equipos del año en la categoría se vieron las caras presagiando cuál iba a ser también la final liguera. El Tarragona llegó a Bilbao con la vitola de campeón de Copa en la edición de 2001 y se lo puso muy difícil a los hombres patroneados por Txus Vidorreta. Los catalanes dominaron en los tres primeros cuartos pero, espoleados por una afición bilbaína que volvía a vibrar con el baloncesto, los rojillos se acabaron imponiendo 84-74 y el capitán del equipo, Xabi Madina, cogió la Copa de campeón. Tenía en sus manos el primer título en la historia del Bilbao Basket.
Fueron un total de quince jugadores los que, durante esa campaña 2001-2002 se enfundaron la casaca rojilla: Pedro Rodríguez, Rubén Quintana, Alex Iturbe, Iñigo Varona, Xabier Madina, Mark Poag, Tiago Splitter, Joseba Iglesias, Patrick, Javi Salgado, Lucho Fernández, Francisco Perujo, Jon Gascón Larrea, Isma Torres y José Luis Ortún. Entre todos ellos, firmaron una temporada exitosa logrando el campeonato de Liga, el ascenso y la Copa con un balance de victorias de un 80%. El Bilbao Basket se ganó así el respeto y el reconocimiento públicos. Estos éxitos tampoco pasaron desapercibidos para la Diputación de Bizkaia y el Ayuntamiento de Bilbao, que abrieron la puerta de las instituciones para recibir entusiasmados a quienes habían logrado las mencionadas hazañas.
2003-2004
La temporada del ascenso a lo más alto
Tras ser la sorpresa de la competición en la temporada anterior, al Bilbao Basket le tocaba ya ser una auténtica realidad confirmando el buen hacer que marcaba su trayectoria. Para eso, el club realizó una apuesta ambiciosa alrededor, un año más, de Txus Vidorreta y contrató a jugadores de entidad contrastada como Venson Hamilton, Jorge García o José Luis Maluenda. Pronto llegaron los resultados y, de nuevo, el equipo rojillo protagonizó un arranque de campaña espectacular sumando seis victorias de manera consecutiva, logrando mantenerse imbatido hasta el 24 de octubre, cuando el CAI Zaragoza le superó 98-89. Fue el inicio de una mala racha como visitante aunque, la fortaleza que mostraba en La Casilla, donde sólo fue superado por el Granada en toda la temporada, le mantuvo en los puestos de honor de la clasificación durante toda la primera vuelta. Ésta acabó con un parcial de 11-6, que le llevó a la tercera posición por detrás de un sorprendente Plasencia, del CAI y por delante de La Palma.
Un año más, le tocó a los bilbaínos vérselas con el anfitrión en semifinales, aunque esta vez saldría derrotado 98-92 ante los entrenados por Alfred Julbe. Fue un partido espectacular, delante de 9.000 personas y que se tuvo que decidir en una agónica prórroga. La primera parte del choque había sido dominada por los locales, que consiguieron llevarse al descanso una ventaja importante (46-39). Sin embargo, en el tercer cuarto llegó la reacción bilbaína y los lanzamientos exteriores de Howard y Salgado igualaron la contienda poniendo el marcador 52-51 en cuatro minutos. A partir de ahí, máxima igualdad con un arreón final de los de Vidorreta espectacular, que forzaron una prórroga en la que salieron derrotados con la cabeza bien alta. Fue un partido donde se vivió un tremendo duelo de bases entre Lescano (25 puntos) y el base de Santutxu (23 puntos). El CAI jugaría la final contra el Plasencia, que había vencido, en semifinales, a La Palma (106-86). La Copa, finalmente, no se movería de Zaragoza al vencer los de Julbe 89-82 a los extremeños.
Era hora de volver a centrarse en la Liga y la cosa siguió como había terminado la primera vuelta, con una crisis de resultados fuera de Bilbao y manteniéndose intocables en La Casilla. Esto hizo que hasta la última jornada no se decidiera quién se proclamaba campeón de la liga regular. Plasencia y Granada amenazaban con conseguirlo y todo pasaba por el pabellón bilbaníno, donde se medían los extremeños y los pupilos de Vidorreta en una última jornada decisiva. Fue un perfecto entrenamiento para lo que faltaba por venir en los play off y los rojillos no defraudaron consiguiendo una clara victoria (88-52). Esto le permitía contar con el factor cancha a favor durante todo el play off gracias a las 22 victorias cosechadas frente a las 12 derrotas. La gente empezaba a soñar con algo grande.
En cuartos de final le tocó lidiar con el Ciudad de Huelva del ‘gordo’ Williams, Sergio Sánchez o Rogelio Legasa. Una eliminatoria que se tuvo que decidir en el quinto partido y donde el factor cancha resultó decisivo con un público de La Casilla completamente entregado a la causa:
-23-04-2004: Bilbao Basket-Ciudad de Huelva: 86-79
-25-04-2004: Bilbao Basket-Ciudad de Huelva: 79-71
-30-04-2004: Ciudad de Huelva-Bilbao Basket: 92-57
-02-05-2004: Ciudad de Huelva-Bilbao Basket: 77-71
-07-05-2004: Bilbao Basket-Ciudad de Huelva: 91-85
Tras esta agónica eliminatoria, a los de Vidorreta les tocó medirse al León Caja España, que había superado en la anterior ronda al Coinga Menorca también por 3-2. En ese equipo destacaban Ugonna Onyekwe, Warren Davis, Iker Urreizti o Julio González. Las semifinales quedarían marcadas por el primer partido disputado en La Casilla. Los de Ángel Jareño tomaron ese día una importante ventaja en la primera parte pero, espoleados por una afición entregada, los rojillos fueron capaces de dar la vuelta al partido, algo que dejó tocado anímicamente al equipo leonés, que quizá lo sufrió en el segundo partido. Ya en León, el equipo de Jareño quiso hacer valer su cancha para levantar la eliminatoria, pero el Bilbao Basket no les dio ninguna opción. Los hombres de Vidorreta, espoleados por un buen número de seguidores bilbaínos que se desplazaron hasta
León, querían finiquitar el ascenso por la vía rápida y se mostraron tremendamente superiores desde el minuto uno hasta el cuarenta sin permitir que sus rivales entraran en el partido en ningún momento. Lo habían logrado. El Bilbao Basket entraba en la ACB por la puerta grande en un ya histórico 21 de mayo de 2004:
-14-05-2004: Bilbao Basket-León Caja España: 86-80
-16-05-2004: Bilbao Basket-León Caja España: 84-76
-21-05-2004: León Caja España-Bilbao Basket: 55-71
Aún así, el equipo no había dicho su última palabra en la competición. Una vez conseguido el ascenso, faltaba por disputar la final de la liga LEB contra el otro equipo que había conseguido el billete a la ACB. Se trataba del Granada de Aaron Mc Ghee, Silas Mills u Ordín. Un equipazo que estaba obligado a jugarse el título en La Casilla al haberse ganado los de Vidorreta el factor cancha a favor en la liga regular. Los de Sergio Valdeolmillos ya sabían lo que era ganar en La Casilla esa temporada, así que los rojillo no se confiaron en ningún momento y, desde el primer cuarto, tomaron una importante ventaja que supieron rentabilizar dentro de un contexto festivo de un público que ya soñaba con medirse a los más grandes del baloncesto estatal. El Bilbao Basket ganó el campeonato por 85-81 y, a partir de entonces, se dio rienda suelta a la fiesta con la entrega de trofeos y fuegos de artificio incoporados dentro del pabellón. Otro día histórico. Otro más. Los jugadores que consiguieron la machada del ascenso a la ACB fueron Patrick Saenz de Ugarte, Jorge García, Lucho Fernández, Bryan Sallier, Iker López, Joseba Iglesias, Brian Howard, Venson Hamilton, José Luis Maluenda, Juanma Rodríguez, Ricardo Úriz y Javi Salgado. Como en las dos temporadas anteriores, el equipo técnico estaba formado por Txus Vidorreta, Rafa Pueyo y Alberto Ibeas.
2007/2008
La cuarta temporada del Bilbao Basket en la ACB instaló a los entrenados por Txus Vidorreta entre los mejores de la Liga, En la temporada 2007/08 el iurbentia Bilbao Basket alcanzó cotas jamás vividas por el baloncesto vizcaíno, nunca antes se había luchado por tres títulos hasta el final, porque el equipo bilbaíno jugó la final de la Supercopa, las semifinales de la Copa y los Cuartos de Final de la ACB. Todo un logro que enganchó como nunca a una afición que le siguió por todas las canchas y llenó todos los partidos disputados en La Casilla y en el BEC.
Todo comenzó con la Supercopa como aperitivo. Bilbao vivió la magia de la primera competición del curso académico y alcanzó la primera final de su historia. Por tercera vez, los hombres de negro vencían al equipo dirigido entonces por Dusko Ivanovic y apeaban al gran Axa F.C. Barcelona del torneo. Frente al Tau, que había eliminado no sin esfuerzo al Real Madrid en semifinales, no hubo fortuna en la Final, pero vivir un espectáculo de esa magnitud en el Bizkaia Arena del BEC supo a gloria a toda la provincia. El punto negativo de tan esperada y celebrada cita fue la lesión de Recker en su tobillo izquierdo en los primeros minutos de la final, que se perdería el comienzo de liga.
El iurbentia deslumbra en su comienzo liguero El iurbentia Bilbao Basket se enfrentaba al pistoletazo de salida liguero con la difícil papeleta de disputar siete partidos en tan sólo tres semanas. Fue tiempo suficiente para que todos se dieran cuenta de que había que tener cuidado con Txus Vidorreta y los suyos. Apodado equipo revelación por el universo baloncestista, el iurbentia se encargaría después de demostrar que de estrellas de un día, casualidades y sorpresas, nada de nada, que el equipo construido por el de Indautxu tenía calidad y capacidad suficientes para competir contra cualquiera.
Arrancó la liga con una canasta imposible de Hunter que dio la victoria en el último segundo y por un solo punto, al Polaris World Murcia. No fue un precedente de nada. A partir de esa primera jornada, el iurbentia Bilbao Basket se quitó de en medio a una de sus bestias negras, el Gran Canaria, venció al C.B. Granada, vivió su primera prórroga de la temporada ante el Grupo Begar León, que perdió también por la mínima, y paró en seco, y por 23 puntos la arrolladora racha de victorias del por entonces líder DKV Joventut. Cajasol, Unicaja y ViveMenorca también cayeron en las redes de los hombres de negro en el mes de noviembre, del que sólo se escapó vivo, y por poco, el Real Madrid. Y hablando de redes, por aquel entonces, una simpática araña llamada Armi pasó a engrosar la ya de por sí gran familia del Bilbao Basket con el loable cometido de animar sin descanso al equipo bilbaíno y su afición. Y ya sabemos que nuestro arácnido favorito ha sido un verdadero amuleto para el equipo. Habían transcurrido 9 jornadas y el iurbentia Bilbao Basket se codeaba con los grandes en la sexta plaza de la clasificación, empatado a victorias, 6, con el quinto clasificado, el Pamesa Valencia.
Líderes de la ACB
Los meses de diciembre y enero fueron la antesala perfecta de un sueño que se hizo realidad. El iurbentia no sólo se ganaba un hueco en la Copa del Rey, sino que lo hacía como cabeza de serie. Para ello firmaba un último mes de 2007 que todos hubiéramos querido prolongar eternamente. Nadie parecía capaz de frenar a Weis, Banic, Savo, Recker, Paco, Pasalic, Salgado, Huertas y compañía. Mucho se había hablado para entonces de la pareja de oro del iurbentia y de su gran defensa.
Cayeron Tau, Grupo Capitol Valladolid y Ricoh Manresa en su propio feudo, Akasvayu y Pamesa Valencia en La Casilla y MMT Estudiantes en el BEC. El iurbentia conseguía el liderato en la jornada 15 y ser subcampeón de invierno. Enero fue la antesala de la primera participación Copera de un iurbentia Bilbao Basket que seguía haciendo historia. El Barça acabó con la racha de siete victorias consecutivas y tras los triundos frente a Fuenlabrada y León, el equipo bilbaíno llegó a la Copa del Rey precedido por dos derrotas en Granada y Las Palmas.
Un gigante en la Copa
Así se mostró el iurbentia en el Buesa Arena. Los hombres de negro tumbaron al Barça en cuartos y dijeron adiós con la cabeza muy alta tras caer en semifinales ante el anfitrión. A tan sólo dos puntos se quedaron de la gloria de la final, pero Bizkaia entera se quitó el sombrero ante lo logrado por Txus Vidorreta y sus chicos.
El iurbentia regresa herido a la liga regular
La resaca Copera tuvo dos nombres propios: Lucas Recker y Martín Rancik. El alero norteamericano se lesionaba el hombro izquierdo en los últimos segundos del choque ante el AXA F.C. Barcelona en la lucha por un balón que podía significar matar definitivamente el partido a favor de su equipo. El de Nitra se lesionaba su rodilla izquierda en la semifinal ante el Tau Cerámica. Las bajas que sufría la plantilla bilbaína ponían muy cuesta arriba un mes de marzo que el propio calendario se había encargado de complicar al iurbentia debido a la entidad de los rivales. Febrero terminaba con una olgada victoria en casa ante el Polaris World Murcia y una derrota a domicilio, ante el Cajasol, que abriría una racha de sequía en el casillero de puntos positivos para los hombres de negro.
Sobrevivir a toda una temporada en la Liga ACB sin ningún altibajo es tarea imposible para cualquier equipo. Txus Vidorreta y sus jugadores lo sabían y por eso, mientras duraron las vacas flacas, mientras el mes de marzo se cebaba con una plantilla a la que había llegado el mal sueño de las lesiones, siguieron trabajando, dándolo todo en cada partido, confiando siempre en que esa racha pasaría y el iurbentia Bilbao Basket volvería a ser el equipo que deslumbró durante toda la primera vuelta y la Copa del Rey. Un equipo con mayúsculas que mantuvo invicta La Casilla hasta la jornada 23, en la que el campeón copero, el DKV Joventut, visitaba Bilbao e impedía que la afición disfrutase una vez más con el baile de la victoria que los jugadores del iurbentia habían convertido en tradición desde el comienzo de la temporada. Además, Weis se ponía en la cola de la enfermería de La Casilla al fracturarse su mano derecha. Acababa de llegar por aquel entonces el primer y único refuerzo de la temporada, Mille Illic. Ante la lesión del francés, la presencia del joven pívot serbio se antojaba imprescindible pero no suficiente para paliar las bajas del equipo. Illic firmó un buen debut en la siguiente jornada de liga, ante el Akasvayu. El iurbentia no se arrugó ante el equipo del líder estadístico de la ACB, Marc Gasol, pero no fue suficiente. Inmersos en la mala racha de marzo, La Casilla recibió la visita del Tau Cerámica. Fue un derbi descolorido en el que los locales no pudieron hacer frente a los de Spahija pero se intuía que la inercia de derrotas tocaba a su fin. Pudo haber sido ante el ViveMenorca, partido de reaparición de Rancik y Recker, que se jugó el triple de la victoria y no entró. La suerte no estuvo del lado de los hombres de negro en Mahón y en la siguiente jornada no lo estuvo la justicia. El iurbentia vencía por primera vez al Real Madrid merced a una bandeja en el último segundo de Recker pero un tapón ilegal de Hervelle dado por bueno por el trío arbitral, otorgaba la victoria al equipo blanco.
La luz al final del túnel
Pero en el deporte, como en la vida, tanto lo bueno como lo malo se acaba, y el último partido de marzo dio buena cuenta de esta máxima. El Unicaja ejercía de visitante y La Casilla volvió a ser una pista de baile. Era la jornada 28 y a pesar de la racha negativa de seis derrotas consecutivas, el iurbentia se mantenía en puestos de play off. La fiesta no pudo ser completa debido a la recaída de Martin Rancik, que se despedía de la temporada al lesionarse de nuevo gravemente su rodilla izquierda. El histórico MMT Estudiantes y el Grupo Capitol Valladolid también mordieron el polvo en las jornadas siguientes.
¡Hola Europa!
Desde la sexta posición, el iurbentia encaraba el partido frente al Pamesa Valencia como una oportunidad para alcanzar las 19 victorias, lo que le garantizaba un puesto en play off y arrebatar a los “taronjas” la quinta plaza. No pudo ser y hubo que esperar al partido frente al Ricoh Manresa para conseguir el pasaporte a Europa. La celebración en La Casilla, donde todo sabe mejor, fue una nueva muestra de la perfecta comunión entre equipo y afición. No faltó el baile y el manteo a Txus Vidorreta e incluso a la mascota Armi. El sueño ya era realidad. La victoria en la penúltima jornada, ante el Fuenlabrada, vigésima de la temporada, sólo venía a confirmar que nadie sabe dónde está el límite de este equipo. Para terminar la temporada regular y con el único objetivo de finalizar lo más alto posible, el iurbentia Bilbao Basket regresaba al BEC para rodearse de 12.000 espectadores. El rival era el AXA FC Barcelona, equipo que se cruzaría con los de negro en el caso de ganar en los play off. El Bizkaia Arena volvió a ser una fiesta y el Bilbao Basket ganó a los entrenados por Xavi Pascual en un partido jugado de poder a poder y que acabó con un tanteo alto para regocijo de los espectadores.
Debut en el play off
Al iurbentia Bilbao Basket le tocó en suerte para disputar sus primeros play off ACB el AXA FC Barcelona, sexto contra tercero, debutante contra club más laureado en la etapa ACB. La ventaja de cancha fue definitiva en la serie, los hombres de Vidorreta aguantaron en el Palau 34 mintutos, pero la falta de salud de hombres como Weis y Pasalic resultó definitiva en el tramo final del primer partido que fue a parar al casillero blaugrana.
Dos días después el Pabellón de La Casilla vivió una jornada histórica, la afición bilbaína recibió a los suyos con una presentación irrepetible y que estremece al más imperturbable de los mortales. El Barcelona se mostró superior en todo el choque, pero el iurbentia Bilbao Basket luchó hasta el último aliento para tratar de estirar la serie hasta un tercer y definitivo partido. No pudo ser, Acker jugó su mejor partido de la temporada y los jugadores del iurbentia Bilbao Basket fueron despedidos como héroes por su fiel hinchada. Lágrimas, de alegría, y mensajes de cariño a todos los jugadores. Final de un año de ensueño.
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