1929: Los primeros partidos
En 1929 se celebraron estos partidos, año en el que este deporte también se practicaba en el Madrid, según figura en el apéndice 12 del “Libro de Oro del Real Madrid C.F.”.
Lo cierto es que la información sobre el baloncesto de aquella época era breve, confusa y, a veces, contradictoria, ya que en estos años el baloncesto era un juego primitivo, sin estructuras ni organización, que se fue forjando a sí mismo.
En 1930, se crea la Federación Española y, gracias al tesón de los pioneros del baloncesto se logró terminar con la idea de que era un deporte exclusivamente para mujeres. A través de llamamientos en prensa, se reclutaban nuevos jugadores.
Posteriormente, entró en contacto con el Madrid y solicitó constituir una sección de básquet en la entidad, permiso que le concedieron el presidente, José Sánchez Guerra, y el secretario, Pablo Hernández Coronado.
En 1923 comenzó el Campeonato de Cataluña. En su séptima edición, con motivo de la Exposición Universal de Barcelona, la selección catalana se enfrentó en encuentros internacionales a equipos como la A.S. Ambrosia, Hindú Club de Buenos Aires, Foyer Alsacien de Mulhouse o la selección americana.
Repasamos ahora cada año de esta década, años en los que el baloncesto se consolidó como lo que es hoy: un deporte mundial.
1931:
En 1931, mismo año que el de la instauración de la II República, se crea oficialmente la sección de baloncesto del Real Madrid. Ángel Cabrera, una de las figuras más importantes de la historia de la sección, resultó decisiva para la creación del equipo de un deporte que aún no poseía demasiados adeptos y que se practicaba en pistas de tierra o ceniza al descubierto.
También de la mano de Cabrera apareció el Campeonato de Castilla, y el Real Madrid no se quedó fuera. Con un equipo en el que además de Cabrera destacaban Juan Castellvi o el hijo del último presidente de la República, Juan Negrín, los blancos terminaron su primera participación con un meritorio tercer puesto.
cayeron ante el Rayo por 21-11. En este campeonato el Real Madrid vistió por primera vez con camiseta de tirantes y el escudo, desprovisto de la corona real, en el pecho.
1933-34:
Ésta sería la primera temporada que no abarca un año natural. En él, el Madrid y el Rayo mantendrían su particular pulso por los títulos. En esta ocasión se saldó con victoria del los rayistas en el campeonato de Castilla, mientras que el equipo blanco se hizo con el Torneo de Primavera. En el Campeonato de España, los dos equipos debían enfrentarse al Illuro de Mataró y al Español de Barcelona, que finalmente no se presentaron a las eliminatorias por discrepancias arbitrales en la anterior campaña.
1934-35:
La principal novedad de esta temporada fue la entrada de las mujeres en el baloncesto. El deporte cada vez adquiría mayor protagonismo. El baloncesto femenino difería en ciertos aspectos de la disciplina masculina, como por ejemplo en el número de jugadoras, que en caso de las mujeres era de seis. El arranque de la nueva disciplina madridista no pudo ser mejor, y las madridistas se hicieron con el campeonato de Castilla.
En el apartado masculino, la campaña estuvo marcada por el homenaje al que se convirtió en gran referente durante los primeros años de existencia de la sección, Juan Castellvi, que decidió volver a su Filipinas natal. Con la marcha de Castellvi, Cayetano “Tano” Ortega asumió el rol de líder del equipo. En lo deportivo, el baloncesto experimentó un espectacular crecimiento, con el doble de licencias y seis categorías en el Campeonato de Castilla. De nuevo los blancos se quedaban a las puertas del título, y de nuevo ante el Rayo. En 1935 también se disputó el primer campeonato de Europa de baloncesto, y bajo la dirección técnica de Ángel Cabrera, la selección española se hizo con la medalla de plata.
1935-36:
Con el paso de los años, la igualdad entre los equipos fue aumentando progresivamente, y además del Real Madrid, otros como el Círculo de la Unión Mercantil y el Standard se sumaban a la lucha por el Campeonato de Castilla. Precisamente fue el Standard el que relegó al Madrid al tercer puesto de la clasificación, que le privó de la disputa del Campeonato de España, que se volvió a decantar del lado del Rayo.
1939-40:
Tras la Guerra Civil, el Real Madrid recupera la corona en su escudo. Uno de los miembros del equipo antes del conflicto, Máximo Arnáiz, desempeñó una excelente labor para volver a sacar a flote el deporte de la canasta. Sólo una cosa no cambió tras la guerra: Los enfrentamientos entre Real Madrid y Rayo seguían siendo sencillamente espectaculares. A ellos se sumó el Gimnástica, que en esta edición relegó al Real Madrid a la tercera posición.
El Campeonato de España pasó a llamarse Copa del Generalísimo y se disputó en la nueva pista de Sarriá, en Barcelona. El triunfo resultó ser para el Hospitales, mientras que el Real Madrid fue eliminado en los cuartos de final.
1950-51
El puertorriqueño Guillermo “Willo” Galíndez ingresó en el Madrid. Con sus 1,85 metros fue el hombre elegido para reforzar el juego interior del equipo y realizar la difícil misión de hacer olvidar al defensa Julio Gámez, que había regresado a su país.
Debido al desplazamiento de la selección española a Argentina para debutar en el I Campeonato del Mundo de Baloncesto se retrasaron el comienzo de las competiciones regionales de Primera Categoría en Madrid y en Barcelona. Con el fin de evitar la inactividad se organizó el Torneo Inauguración, que se llevó el Madrid al vencer al Canoe en la final por 34-26. En el torneo regional, antes de afrontar el Campeonato de España, el Madrid se clasificó en segunda posición.
El equipo blanco concentró toda su energía en la Copa del Generalísimo. Tras eliminar al Grupo Cultural Covadonga de Gijón y al Liceo Francés de Madrid, derrotaron con claridad al Barcelona (47-36) en la final.
1952-53
La retirada de tres veteranos como Luis Moreno “Melilla”, Ángel Lozano y Rafael Deliz se suplieron con los fichajes de Jorge Bonet, Carlos Bea y del internacional Ignacio Pinedo.
La superioridad del Madrid en el Campeonato regional fue aplastante. Se proclamó campeón con 17 victorias en 18 partidos. El recién creado Trofeo al Máximo Encestador se lo llevó “Willo” Galíndez, autor de 356 puntos en 14 encuentros (25,4 de media) y, además, estableció un nuevo récord al anotar 55 puntos contra el Ademar.
Se celebró por sistema de Liga la I Copa Latina. Los dos finalistas, Real Madrid y Milán, llegaron invictos al partido que decidía el campeón, pero el ahínco madridista en pos del triunfo culminó con la conquista de este título.
El éxito fue rotundo y, además, se dio muestras de la evolución del baloncesto español. En el Campeonato de España, al vigente campeón se le escapó el tercer título consecutivo.
1953-54
El plantel se reforzó con De Juana, Alcántara, Díaz y Trujillano, que comenzó la campaña en el equipo de Segunda Categoría, pero llegando a disfrutar de más minutos en el primer conjunto.
Se organizó el II Gran Torneo del Real Madrid para juveniles e infantiles. La convocatoria superó el éxito del pasado año al inscribirse en esta edición 50 equipos con más de 600 jugadores.
El equipo se proclamó campeón de Castilla de la Segunda División sin conocer la derrota en 32 partidos. En la Primera Categoría también el Madrid se llevó el título del campeonato castellano a falta de tres jornadas del final. Y como broche de oro a la temporada, la Copa del Generalísimo fue a reposar a las vitrinas del club. El Madrid despedía la temporada como tricampeón de España.
1955-56
El Club, junto a la Federación Castellana, organizó un torneo internacional para conmemorar las Bodas de Plata de la Sección de Baloncesto.
En el Campeonato de Castilla, el conjunto blanco logró su tercer título de forma consecutiva imponiéndose al Estudiantes, único rival directo. Finalmente, el Madrid consiguió, una vez más, la condición de finalista en el Campeonato de España.
1956-57
Los hermanos Martínez ficharon por la entidad madridista. Esteban Crespo se incorporó desde el equipo de Segunda División y llegaron los puertorriqueños William Brindle y “Ballyn” Muratti.
La competición oficial comenzó con un impresionante despliegue anotador de los jugadores madridistas, que lograron 444 puntos en cuatro partidos. Como colofón, el Madrid conseguiría el título de campeón de Castilla sin conocer la derrota.
Después de tres décadas de competiciones regionales y un único campeonato de carácter nacional ya insuficiente, nació la Liga española, en la que sólo participaron clubes catalanes (Barcelona, Aismalíbar, Juventud y Orillo Verde de Sabadell) y castellanos (Real Madrid y Estudiantes). El 18 de mayo de 1957 los de Pinedo se convirtieron en el primer campeón de Liga. En la Copa del Generalísimo, el Madrid conquistó la quinta Copa de forma alterna, con lo que el trofeo pasaba a su propiedad.
A finales de 1957 se culminó el diseño de la embrionaria Copa de Europa de Baloncesto.
1958-59
Mientras tanto, en el Real Madrid hubo relevo de técnico. La derrota en la final de Copa le costó el puesto a Ignacio Pinedo, al que sustituyó el ex seleccionador Jacinto Ardevínez.
El Madrid se disponía a defender su condición de campeón de Liga con una vigorosa plantilla. Un serio tropiezo en la cancha del Orillo Verde de Sabadell (65-39) impidió que una inapelable victoria en Badalona (57-88) le valiera al Real reeditar el título.
En la Copa del Generalísimo tampoco estuvo acertado el conjunto de Ardevínez. El azar quiso que el Madrid y Barcelona se enfrentaran en semifinales, mientras el Aismalíbar se emparejaba con el Hesperia. Los dos equipos madrileños fueron eliminados por los catalanes.
1980-81:
Temporada complicada para el Real Madrid, que los blancos solventaron con un nuevo título para sus vitrinas: El primer Campeonato del Mundo de Clubes. Tras quedar apeado de la Copa de Europa en semifinales, acabar la Liga en tercera posición y caer en semifinales de la Copa del Rey, los blancos depositaron todas sus esperanzas en el nuevo torneo, para el que se reforzaron con Delibasic, Malovic y un jovencísimo Fernando Martín, que terminaría siendo definitivo con 50 puntos ante el Santa Kilda de Australia para que los blancos escribieran su nombre como el primer Campeón del Mundo.
1982-83:
Campaña para olvidar. El Real Madrid, que volvía a la Copa de Europa, no pudo superar la liguilla de semifinal y finalmente el título cayó del lado del Ford Cantú. En España, la competición, muy igualada durante toda la temporada, cayó del lado del Barcelona, que se llevó el primer título ACB. Por problemas con la organización, el equipo blanco renunció a participar en la Copa del Rey, por lo que las opciones de luchar por un título se evaporaron. Momento delicado para el equipo madridista, que pese a tener un juego interior poderoso, necesitaba refuerzos en las alas, sobre todo tras la retirada de Szczerbiak.
1984-85:
El Real Madrid volvió a lo grande a la senda de los títulos, que hizo que los blancos estuvieran a punto de completar una temporada redonda. Campeón de la Liga ACB al imponerse al Joventut, mismo rival al que los madridistas se impusieron en la final de la Copa del Rey para completar un nuevo doblete. La guinda la puso el último título de la temporada, la recién inaugurada Supercopa, en la que los blancos ganaron por un cómodo 101-61 al CAI de Zaragoza.
En Europa, el Real Madrid consiguió llegar a la final de la Copa de Europa, donde se encontró con la que se convertiría en una de sus bestias negras, la Cibona de Zagreb. En el conjunto croata brilló con luz propia el que por entonces estaba considerado como uno de los mejores jugadores del panorama europeo, Drazen Petrovic.
1986-87:
La salida de Fernando Martín a los Trail Blazers de la NBA, así como la marcha de su hermano Antonio a la NCAA, dejó al Real Madrid sin dos jugadores muy importantes. En su lugar llegaron Brad Branson y Larry Spriggs, que no terminaron de cuajar en las filas blancas. Se ganó el Torneo de la Comunidad, pero no se consiguió ningún título más.
Eliminados en cuartos de final de la Copa del Rey y en las semifinales de la Copa de Europa. Una situación que provocó la vuelta de Pedro Ferrándiz como máximo responsable de la sección.
1988-89:
La temporada estuvo marcada por la incorporación de Petrovic, que junto con la llegada de Johnny Rogers y Quique Villalobos completaron un equipo de garantías. Petrovic se convirtió en el gran referente de un equipo lleno de estrellas que se hizo con la Copa del Rey al imponerse al Barcelona, equipo con el que se caería en el Play Off final de la ACB.
En Europa los blancos volvieron a dar la talla, consiguiendo su segunda Recopa de Europa en el que para muchos es el mejor partido de baloncesto jamás visto en Europa. En él, el Real Madrid se impuso al Snaidero de Caserta italiano en un impresionante duelo entre Petrovic y Óscar Schmidt que se saldó con victoria para el madridista, que anotó la friolera de 62 puntos.
1990-91:
George Karl vuelve a la NBA y Brabender se ocupa del banquillo. Para reforzar el equipo llegan Carl Herrera y Stanley Roberts, además de los canteranos Santos y Aísa. El comienzo de temporada es bueno, destacando la victoria en el Torneo de Navidad ante el Pop 84 de Split donde comenzaba a despuntar Toni Kukoc. Sin embargo, la marcha del equipo se torna en irregular y la eliminación en las semifinales de la Copa del Rey provoca la destitución de Brabender, que deja su sitio en el banquillo a Ignacio Pinedo, que sufre un inoportuno infarto durante el partido de ida de la final de la Copa Korac, en la que los blancos terminarían cayendo a manos del Clear Cantú italiano.
En liga, el equipo blanco se vio superado en cuartos ante un emergente Taugrés, que provocó que los blancos se quedaran por primera vez fuera de las semifinales. La buena noticia la protagonizó Antonio Martín, que fue máximo reboteador del Europeo de Roma y entró en el quinteto ideal.
1992-93:
Tras su gran labor la temporada anterior, Clifford Luyk se ganó la confianza suficiente para hacer frente a un nuevo proyecto liderado por el gigante Arvydas Sabonis. El objetivo del Zar era ganar títulos, y no tardó demasiado en conseguirlo. En la Copa del Rey, el equipo madridista se impuso por 74-71 al Joventut con Sabonis como MVP de la competición. La misma historia se repetiría en la final de la ACB, en la que la Penya volvió a sucumbir ante el poderio del Zar.
En Europa los hombres de Clifford Luyk volvieron por la puerta grande, llegando con una gran autoridad a la Final Four de Atenas, en la que sin embargo se vieron sorprendidos por el Limoges francés. Vuelta a los éxitos, que no hacían más que vislumbrar lo que vendría.
1994-95:
Y cuando nadie esperaba demasiado, el Real Madrid sacó todo su potencial. Con Obradovic en el banquillo y las llegadas de Javi García Coll y Herman Henry, el equipo mantuvo su línea irregular en España, que le llevó a ser eliminado frente al Taugrés en Copa, mientras que en Liga su camino se acabó en las semifinales, donde se cruzó con el Barcelona.
En Europa el equipo blanco tuvo la solidez que le faltó en España para superar en los cuartos de final a la Cibona de Zagreb y acceder a la Final Four, que se celebró en Zaragoza y en la que además del equipo blanco participaron el Panathinaikos, el Olympiacos y el Limoges. Precisamente el equipo francés fue la primera víctima de los madridistas, que terminaron imponiéndose en la final al Olympiacos y sumando su octavo entorchado continental.
1996-97:
Tras una temporada complicada, Obradovic pidió a la sección un esfuerzo para revitalizar el equipo. A la disciplina blanca llegaron dos de los jugadores más importantes del panorama europeo: Dejan Bodiroga y Alberto Herreros. A ellos se sumaron Alberto Angulo, Juan Antonio Orenga y Mikhail Mikhailov para reforzar el juego interior, y Lorenzo Sanz. El mayor logro de esta campaña fue la consecución de la antigua Recopa de Europa, venciendo por 78-64 al Mash Verona en Nicosia. En esa final jugó un papel decisivo Alberto Herreros, muy bien secundado por Bodiroga y Arlauckas.
1998-99:
La buena temporada del Real Madrid no se vio correspondida con títulos. Con Lorenzo Sanz Junior al frente y Clifford Luyk en el banquillo, los blancos se reforzaron con nombres de mucha calidad como el de Eric Struelens, Tanoka Beard o Iker Iturbe, una de las mayores promesas de la época.
A lo largo de toda la temporada el equipo blanco mostró ser tremendamente competitivo, pero no consiguió hacerse con ningún título al sucumbir ante el TAU en semifinales de la Copa del Rey, misma ronda en la que se perderían en los Play Off de Liga contra el Caja san Fernando de Sevilla y frente al Teamsystem de Bolonia en la Euroliga.
2000-01:
Buena temporada del Real Madrid, que sin embargo no pudo hacer nada para frenar a un gigante que comenzaba a dar sus primeros pasos: Pau Gasol. El de Sant Boi se convirtió, antes de emprender su aventura en la NBA, en la verdadera bestia negra del madridismo. Dos finales, la de la Copa del Rey y la de la ACB fueron el balance de los blancos esa temporada, en la que el Barcelona consiguió hacerse con el doblete.
La 2000-01 fue la primera en que las posesiones pasaron de 30 a 24 segundos. También es la primera temporada en que se disputa la Euroliga tras el cisma entre la FIBA y la ULEB. El equipo blanco fue protagonista al disputar el partido inaugural de la nueva competición, la Euroliga, ante el Olympiacos.
2002-03:
La principal novedad de la temporada la protagonizó Lolo Sainz, que volvía a la que siempre ha sido su casa para hacerse cargo de la sección. De la mano de Lolo Sainz llega para hacerse cargo del banquillo Javier Imbroda, que llegaba procedente de la selección española.
Con el nuevo entrenador llegan nuevas incorporaciones: Mumbrú, Alfonso Reyes y Lucas Victoriano, además de Digbeu, Alston y Hawkins, procedentes del Barcelona. Los resultados vuelven a ser malos para un equipo que consigue agónicamente el pase para la Copa del Rey para caer a las primeras de cambio. Tampoco se brilla en Europa, donde se cae en primera ronda, y por primera vez no se consigue la clasificación para los Play Off.
2004-05:
Tras cinco años sin títulos el Real Madrid optó por una revolución para hacer frente a una nueva temporada. El banquillo fue ocupado por Boza Maljkovic, y junto a él llegó una legión de jugadores de un enorme nivel competitivo como Sonko, Bullock, Reyes, Gelabale, Hervelle o Fotsis entre otros.
La temporada fue radicalmente diferente a las anteriores. El equipo era muy sólido y se veía capaz de cualquier cosa. Se volvió, por fin, a la final de la Copa del Rey, aunque Unicaja y Jorge Garbajosa se encargaron de que el título viajara hasta Málaga. También se volvió a la Euroliga, donde el equipo alcanzó el Top 16. Sin embargo, donde llegaron las mayores alegrías fue en la ACB. El equipo blanco se presentó en los Play Off en la segunda posición tras pasar toda la temporada como líder. En las rondas finales se superó a Joventut y Estudiantes para plantarse en una final en la que el TAU partía con la ventaja del factor cancha. En una de las finales más bonitas de la historia de la ACB, el Real Madrid consiguió sumar su vigésimo noveno título de Liga tras remontar en sólo 42 segundos una diferencia de ocho puntos en contra con un espectacular triple de Alberto Herreros, que ponía el broche perfecto a la carrera de un histórico de nuestro baloncesto.
2006-07:
Tras varios años de irregularidad, el optimismo por fin se instaló en la sección de baloncesto madridista. Los dos dirigentes de la sección realizaron una apuesta arriesgada, pero que le salió a la perfección. Joan Plaza, que había sido entrenador asistente de Maljkovic, tomó las riendas de la nave blanca. Volvieron a la disciplina blanca Alex Mumbrú y Raúl López, finalizada su aventura NBA, además de Charles Smith y Kerem Tunçeri.
Finalista en la Copa del Rey, que finalmente no se pudo conseguir, los título no tardaron en llegar. Primero llegó el reencuentro con los títulos europeos en forma de una Copa ULEB conseguida tras imponerse en la final al Lietuvos Rytas. El doblete se completaría con el 30º título de Liga, otra vez en el Palau Blaugrana y con Felipe Reyes como MVP de la final del Play Off ante el Wintherthur Barcelona.
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