Raro es el mes que no recibo una llamada de alguien que desea que le hagamos el diseño de su página web (hasta aquí perfecto). Le cuento todo el proceso: decidir el nombre del dominio, los contenidos que necesitaremos para desarrollar la web, el uso final que pretende con la web, tema legal, etc. , y acaba diciendo, sin ni siquiera darle presupuesto, que él quiere que le hagamos la base de la página y el resto la va diseñando él o bien que está mirando cómo hacerse él mismo la web con alguna plataforma de las existentes: Wordpress, Wix, Ionos, etc. En ese momento no sé muy bien qué decir... Es como si voy a un restaurante, pido un pescado a la plancha y le digo al camarero que solo quiero el pescado, que ya me lo hago yo en la plancha de la cocina... ¿os imagináis?. Y todo ello sumado a la formación constante el diseño web y en marketing online haciendo a diario cursos de marketing online.