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Los errores comunes que debes evitar al diseñar un sitio web

Boceto de diseño de una página web

Una web puede verse impecable y perder consultas por un detalle sencillo: el visitante no entiende si ese servicio es para él. Antes de cambiar colores o añadir páginas, revisa estos errores. Cada uno tiene una prueba que puedes hacer hoy en tu propia web.

1. No decir qué haces al entrar

La señal: la primera pantalla habla de «soluciones» o «experiencias» sin nombrar el servicio. Quien llega desde Google tiene que adivinar si ha encontrado la empresa adecuada.

La prueba: enseña la portada durante cinco segundos a alguien que no conozca tu negocio. Pregúntale qué vendes, para quién y dónde trabajas. Si no puede responder, reescribe el titular y el primer párrafo con palabras concretas. Para un negocio de Torrelavega, indicar la zona de atención puede ser tan útil como describir el servicio.

2. Meter todos los servicios en una página confusa

La señal: el menú es largo, pero ninguna página explica bien qué incluye cada trabajo. O todos los servicios comparten un bloque de frases generales.

La prueba: elige un servicio y busca en su página qué recibe el cliente, cómo se desarrolla el trabajo y cómo pedir información. Si esas respuestas faltan, organiza la oferta antes de añadir más secciones. Mira cómo planteamos nuestra página de diseño web para pymes y profesionales.

3. Diseñar solo delante del ordenador

La señal: en el móvil el titular se corta, un botón tapa contenido o hay que ampliar la pantalla para leer. Una captura reducida en el editor no sustituye a probar la web en un teléfono real.

La prueba: abre portada, servicios y contacto en varios tamaños. Intenta recorrer el menú y enviar el formulario con una sola mano. Comprueba que el contenido principal aparece pronto y no cambia de sitio mientras carga. Si encuentras un fallo, corrígelo antes de lanzar campañas que lleven tráfico a esa página.

4. Esconder o complicar el contacto

La señal: hay que buscar demasiado para llamar o escribir; el formulario pide datos que aún no hacen falta; después de enviarlo no queda claro qué ha ocurrido.

La prueba: sigue el recorrido completo desde una página de servicio hasta la confirmación del formulario. Revisa las etiquetas de los campos y los mensajes de error. La guía del W3C sobre formularios explica por qué cada campo necesita un nombre comprensible. Una llamada a la acción concreta, como «Cuéntanos tu proyecto», ayuda más que un botón ambiguo.

5. Confundir publicación con visibilidad

La señal: la web está online, pero no hay páginas que respondan a las búsquedas de tus clientes ni información clara sobre la zona donde trabajas. O se publican artículos sin relación con los servicios.

La prueba: anota tres preguntas que te hacen antes de contratar y comprueba si tu web las responde. Enlaza las respuestas al servicio correspondiente. Si buscas clientes cercanos, revisa también tu visibilidad local y Perfil de Empresa en Google. Ninguna de estas acciones garantiza un puesto concreto; ayudan a explicar mejor tu oferta.

6. No saber si la web genera consultas

La señal: celebras visitas, pero no sabes cuántas personas llaman o envían el formulario después de leer una página.

La prueba: registra contactos recibidos y de qué servicio preguntan. Si dispones de Search Console, mira qué páginas aparecen en búsquedas relevantes. Así podrás distinguir un problema de visibilidad de uno de mensaje o de contacto. Cambia una cosa cada vez y observa el resultado.

Si detectas varios de estos errores, no necesitas rehacerlo todo a ciegas. Empieza por la página que debería traer las consultas más valiosas. En Sarpanet podemos revisar contigo la estructura, el texto y la experiencia móvil de tu web en Cantabria. Cuéntanos qué no está funcionando.

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