Una foto bonita no ayuda si hace pensar que tu local, tu equipo o un trabajo de muestra son reales cuando no lo son. Para la web de una pyme, la primera pregunta no es «¿en qué banco la descargo?», sino «¿qué necesita ver el cliente para entender mi servicio y confiar en él?».
Las fotografías propias de instalaciones, productos o personas autorizadas suelen explicar mejor un negocio local. Si no las tienes, una ilustración o una imagen de banco puede acompañar el mensaje, siempre que no se presente como prueba de un proyecto o cliente que no existe.
Empieza por una lista de imágenes necesarias
Revisa la portada, cada página de servicio y el contacto. Anota qué imagen aportaría información: una muestra real del producto, una captura de un proceso, una fotografía del equipo o un gráfico que explique una opción. Si ninguna imagen aclara esa sección, el texto puede funcionar mejor solo.
Para un proyecto de diseño web, pide también los archivos originales y permiso para publicarlos. Acordad quién puede actualizar o sustituir las imágenes después de lanzar la web.
Si usas un banco, revisa la licencia del archivo concreto
Pexels, Unsplash y Pixabay publican condiciones de uso para sus colecciones gratuitas. No son una autorización universal para cualquier uso: cada plataforma indica límites, por ejemplo sobre reventa de archivos sin transformar, marcas y representación de personas. Algunos catálogos mezclan contenido gratuito y de pago; comprueba la ficha y la licencia aplicable antes de descargar.
Guarda la dirección del recurso, el autor cuando conste, la fecha de descarga y una copia de las condiciones consultadas. Si aparecen personas identificables, logotipos o productos ajenos, valora si la imagen realmente encaja con la página y si requiere permisos adicionales. Evita decir «libre de derechos» como si no existieran condiciones.
Prepara el archivo para publicarlo
Usa un tamaño adecuado al lugar donde aparecerá; una foto enorme no aporta más cuando se muestra pequeña en un móvil. Comprueba que la imagen mantiene suficiente calidad después de comprimirla y que no corta la parte importante en pantallas estrechas. Si una captura contiene datos privados, elimínalos antes de subirla.
Cuando la imagen aporta información, escribe un texto alternativo que explique esa información en el contexto de la página. Una fotografía meramente decorativa puede llevar una alternativa vacía. No rellenes todas las etiquetas con el nombre del servicio: Google recomienda alternativas descriptivas y sin acumulación de palabras clave.
Una comprobación antes de dar la web por terminada
- ¿Se entiende qué es una foto real del negocio y qué es una imagen de apoyo?
- ¿Puedes acreditar de dónde salió cada archivo y bajo qué condiciones se usa?
- ¿La imagen añade información que el texto no ofrece por sí solo?
- ¿Se ve bien en móvil y carga sin desplazar el contenido principal?
- ¿Las imágenes informativas tienen una alternativa útil?
En Sarpanet diseñamos webs para pymes y profesionales de Torrelavega y Cantabria y ayudamos a ordenar textos e imágenes para que expliquen el negocio. Si estás preparando una web o renovando la actual, cuéntanos qué materiales tienes y qué necesitas mostrar.



