Pasar una web hecha en HTML a WordPress puede facilitar la edición de páginas y noticias, pero no es una conversión automática del diseño. Hay que trasladar el contenido, reconstruir la presentación y comprobar que las direcciones antiguas siguen llevando a la información correcta.
Si tu web actual recibe consultas o aparece en Google, una migración mal preparada puede romper enlaces, formularios y páginas que ya funcionan. Antes de instalar un importador, conviene decidir qué merece conservarse.
Haz inventario antes de mover nada
Reúne las URL actuales, los textos, las imágenes, los documentos descargables y los formularios. Anota cuáles son las páginas de servicio y cuáles reciben consultas. Guarda una copia de los archivos y comprueba que puedes recuperar la web si algo falla.
Este inventario también sirve para limpiar contenido obsoleto. No necesitas trasladar cada archivo solo porque existe: decide qué página nueva responderá a cada necesidad y prepara una redirección cuando cambie su dirección.
Elige cómo trasladar el contenido
Si el sitio tiene pocas páginas, recrearlas en WordPress suele permitir revisar textos, enlaces y diseño al mismo tiempo. Para un archivo grande de HTML bien estructurado, un importador puede ahorrar trabajo de copia, pero habrá que revisar después cada tipo de contenido.
El plugin HTML Import 2 se utilizó para importar archivos estáticos como entradas o páginas. WordPress.org advierte que no se ha probado con sus tres versiones principales más recientes. Por eso, estas capturas de una instalación antigua sirven como referencia de las opciones, no como instrucciones para instalarlo hoy directamente en una web de producción. Antes de usar cualquier importador, verifica su compatibilidad actual y pruébalo en un entorno de ensayo.
Comprueba qué archivos y partes de cada página se importan
En una importación por lotes hay que indicar qué carpeta contiene los archivos, qué extensiones se aceptan y cuáles se excluyen. Importa primero una sola página y comprueba el resultado antes de procesar todo el sitio.

Después hay que identificar dónde está el contenido principal dentro de cada archivo HTML. Si el importador toma todo el documento, puede arrastrar cabeceras, menús o pies repetidos. También conviene revisar qué ocurre con las imágenes enlazadas y los enlaces internos.

El importador extrae contenido; no reproduce el aspecto de la web anterior. La propia documentación del plugin aclara que para conservar el diseño hace falta trabajar el tema de WordPress por separado.
Cuida las direcciones y las funciones que generan contactos
Prepara una correspondencia entre cada URL antigua y su destino nuevo. Si una dirección cambia, crea una redirección permanente hacia la página equivalente y comprueba que no haya cadenas ni destinos irrelevantes. Revisa títulos, descripciones, enlaces internos y archivos que otros sitios puedan tener enlazados.
Haz una prueba completa de las páginas comerciales: leer el servicio en móvil, abrir el formulario, enviarlo y ver la confirmación. También comprueba las políticas, el menú y cualquier elemento que una persona necesita para solicitar información.
Publica por fases y revisa después
Una prueba en un entorno de ensayo permite detectar imágenes perdidas, caracteres extraños y páginas con formato incorrecto. Tras publicar, rastrea las URL antiguas y nuevas, comprueba las redirecciones y observa en Search Console si aparecen errores de indexación. No des por terminada la migración solo porque la portada se ve bien.
En Sarpanet diseñamos y renovamos webs para pymes y profesionales de Torrelavega y Cantabria. Si quieres pasar una web antigua a WordPress sin perder de vista sus contenidos y sus vías de contacto, cuéntanos qué tienes y qué necesitas cambiar.



